Cuando empiezas como autónomo, una de las dudas más habituales es qué gastos se pueden deducir en la actividad. Conocer bien las deducciones puede ayudarte a optimizar tu fiscalidad y evitar pagar más impuestos de los necesarios.
A continuación te explicamos algunos de los gastos más habituales que los autónomos pueden deducir.
Gastos de oficina o local
Si desarrollas tu actividad en un local o despacho, podrás deducir gastos relacionados con el espacio de trabajo, como por ejemplo:
-
Alquiler del local
-
Suministros (luz, agua, internet)
-
Material de oficina
-
Reparaciones o mantenimiento
En el caso de trabajar desde casa, también es posible deducir una parte proporcional de algunos gastos.
Material y herramientas de trabajo
Todos los productos o herramientas necesarios para desarrollar tu actividad profesional pueden considerarse gasto deducible.
Por ejemplo:
-
Equipos informáticos
-
Software profesional
-
Herramientas específicas de tu actividad
-
Material necesario para prestar el servicio
Servicios profesionales
También son deducibles los servicios contratados para la gestión o el funcionamiento del negocio.
Entre ellos:
-
Servicios de asesoría fiscal o laboral
-
Servicios jurídicos
-
Diseño web o marketing
-
Formación relacionada con la actividad
Un punto importante: los gastos deben estar justificados
Para que un gasto sea deducible debe cumplir tres requisitos:
✔ Estar relacionado con la actividad
✔ Estar correctamente justificado con factura
✔ Estar registrado en la contabilidad o libros de ingresos y gastos
¿Tienes dudas sobre tus gastos deducibles?
Cada actividad tiene particularidades y no todos los gastos se aplican igual en todos los casos.
En Asesoría Donostia ayudamos a autónomos y empresas a gestionar correctamente su fiscalidad para evitar errores y aprovechar las deducciones disponibles.
Queremos ser tu asesoría de confianza, estamos muy cerca de ti.